| « Megaupload y sus mártires de los 40 millones | Aprovechemos la «misión social» de Zuckerberg » |
ACTA, la embajadora que pidió perdón y el diputado que dijo adiós a esta «mascarada»
Digitólogos - Ana Lara
Mañana [febrero 11, 2012] es el día mundial contra el ACTA [Anti-Counterfeiting Trade Agreement, en castellano Acuerdo Comercial Anti-falsificación], un tratado que, en la misma tónica que SOPA y propuestas similares, pretende imponer un sistema de vigilancia permanente a todo contenido que circule en Internet y criminalizar a proveedores de servidores Web y usuarios que, según sus estatutos, violen derechos de propiedad intelectual. La comunidad global de usuarios de Internet, convocan a decir #NOACTA, para impedir su ratificación por el Parlamento Europeo.
Pero, dejando un poco de lado el ACTA propiamente dicha, quisiera analizar dos reacciones provocadas por su firma en Europa y cómo los ciudadanos podríamos ver revalorizadas las palabras «perdón» y «renuncio». ...
Luego de que la Unión Europea y 22 de sus estados miembros firmaran el ACTA [enero 26, 2012], la embajadora de Eslovenia en Japón, Helena Drnovstek, escribió una carta abierta dirigida a los ciudadanos de su país en la que se disculpa por haber firmado, reconociendo que no había siquiera leído el texto y que, cuando por fin lo hizo, se dio cuenta de su terrible error y ahora conmina a la manifestación masiva contra el tratado. Se equivocó, sí, pero desde su puesto diplomático y hacia los ciudadanos (no solo hacia los políticos) lo reconoció: Me equivoqué, fallé, corrijamos esto.
El otro caso es el de la renuncia del ponente del ACTA en el Parlamento Europeo, Kader Arif, en cuyo comunicado [enero 26, 2012] denuncia que el proceso [que define como una «mascarada»] que ha llevado a la firma del tratado ha sido «sin participación de la sociedad civil, con falta de transparencia desde el inicio de las negociaciones, sucesivas firmas del texto sin explicaciones y descartando las reivindicaciones del Parlamento expresadas en muchas resoluciones».
Ahora, ¿qué tiene que ver todo esto con México? Bueno, además de que Internet es global y de igual manera las implicaciones de cualquier ley restrictiva serían globales, considero interesante analizar estas actitudes que los ciudadanos en el mundo entero deberíamos exigir a nuestros representantes políticos: aprende a disculparte, a promover el movimiento de la sociedad civil para corregir tus errores y a protestar cuando una propuesta o una ley atente contra nuestros derechos.
Y, si no queremos irnos tan lejos (aunque, insisto, en plena globalidad ningún lugar es «lejos»), miremos atentamente a nuestros políticos. O, me atrevo a pedir, ¡vigilémoslos! Porque dirigiendo nuestras preocupaciones solo hacia el viento norte, podríamos perder de vista iniciativas como la Ley Döring.
Será pedir demasiado pero, ¡mi reino, por un diputado que entienda de libertad de expresión y derechos civiles!
Feedback awaiting moderation
This post has 1 feedback awaiting moderation...